En la entrada anterior hablábamos de lo que se puede ver por la calle, de esos paquetes anónimos que nos alegran la vista y la vida, pero, ¿qué podemos decir de lo que podemos disfrutar dentro de los vestuarios deportivos o de trabajo? No por conocidos y frecuentados a diario son menos interesantes. Simpre nos sorpenden y siempre se puede producir ese momento sublime en el que aparece un tío nuevo o a ese compañero de siempre lo vemos de diferente forma. El otro día un amigo del blog me escribía que a él le encanta, creo que como a todos, el ambiente de los vestuarios, pero que no miraba a nadie, que se moría de verguenza pensando que se pudieran dar cuenta de que los miraba, y lo peor de todos, que al mirarlos tuviese una erección.Buen, creo que es algo que nos pasa a todos, pero uno siempre busca la manera de que no se nos note mucho que los miramos. Además, si se es un poco observador nos damos cuenta de que es algo que lo hacen absolutamente todos, hasta el que va de "macho sobrao". No se que momento me gusta más en mi vestuario de la piscina, si cuando nos estamos desnudando...
... o cuando nos estamos vistiendo ...
... o cuando nos estamos duchando.
Cualquiera de ellos me gusta e intento disfrutar al máximo. Me parece de lo más morboso el llegar con los compañeros y entre saludos risas y charlas desnudarnos poco a poco. Y uno de los momentos mas relajantes y, diría, sensuales, más que sexuales, del día es esa ducha compartida después del cansancio de la natación. Nos reimos, charlamos, bromeamos, y entre el agua que nos cae y la espuma nos miramos, per que si estas atento pillamos al menos pensado mirandole el paquete al de enfrente, o lo mejor, lo pillamos mirando el nuestro. Creo que ya lo conté en otra entrada, pero un día que llegó uno nuevo con un buen cuerpo y mejor paquete al verlo en la ducha se me alegró demasiado el mío y terminé como este, casi con la polla tiesa. terminé la ducha lo más rápido que pude y me lie rápidamente la toalla. De todas formas no he sido el único, a más de uno algún que otro día le ha pasado lo mismo.
Sólo hay una cosa que no comprendo en algunos, el que se duchen con los calzoncillos puestos o, en el caso del mío, con el bañador.
Como estos que, dicho sea de paso, parece una foto sacada del vestuario de mi piscina. Alguno quiere aparentar que lo hace por llevarse ya ejuagado y lavado el bañador. pero el que quiere hacer eso realmente se lo quita y lo lava bien bajo la ducha, los demás lo hacen, esta más que claro, para que no le veamos la polla y las pelotas. Es el colmo de la verguenza y de los complejos. Me hace gracia como se las apañan metiendose las manos por el bañador para enjabonarse los huevos y el culo y lo más divertido de todo es cuando fuera de la ducha se tienen que secar con él mojado y quitarselo y ponerse los calzoncillos con la toalla liada en la cintura haciendo verdaderos juegos de contorSionismo. Lo más curioso de todo es que suelen hacer esto los más jóvenes. Se ve que los que ya tenemos unos años pasamos de todo y al que no le guste nuestras pelotas y nuestra polla que se aguante
... o cuando nos estamos vistiendo ...
... o cuando nos estamos duchando.
Cualquiera de ellos me gusta e intento disfrutar al máximo. Me parece de lo más morboso el llegar con los compañeros y entre saludos risas y charlas desnudarnos poco a poco. Y uno de los momentos mas relajantes y, diría, sensuales, más que sexuales, del día es esa ducha compartida después del cansancio de la natación. Nos reimos, charlamos, bromeamos, y entre el agua que nos cae y la espuma nos miramos, per que si estas atento pillamos al menos pensado mirandole el paquete al de enfrente, o lo mejor, lo pillamos mirando el nuestro. Creo que ya lo conté en otra entrada, pero un día que llegó uno nuevo con un buen cuerpo y mejor paquete al verlo en la ducha se me alegró demasiado el mío y terminé como este, casi con la polla tiesa. terminé la ducha lo más rápido que pude y me lie rápidamente la toalla. De todas formas no he sido el único, a más de uno algún que otro día le ha pasado lo mismo.
Sólo hay una cosa que no comprendo en algunos, el que se duchen con los calzoncillos puestos o, en el caso del mío, con el bañador.
Como estos que, dicho sea de paso, parece una foto sacada del vestuario de mi piscina. Alguno quiere aparentar que lo hace por llevarse ya ejuagado y lavado el bañador. pero el que quiere hacer eso realmente se lo quita y lo lava bien bajo la ducha, los demás lo hacen, esta más que claro, para que no le veamos la polla y las pelotas. Es el colmo de la verguenza y de los complejos. Me hace gracia como se las apañan metiendose las manos por el bañador para enjabonarse los huevos y el culo y lo más divertido de todo es cuando fuera de la ducha se tienen que secar con él mojado y quitarselo y ponerse los calzoncillos con la toalla liada en la cintura haciendo verdaderos juegos de contorSionismo. Lo más curioso de todo es que suelen hacer esto los más jóvenes. Se ve que los que ya tenemos unos años pasamos de todo y al que no le guste nuestras pelotas y nuestra polla que se aguante





























































