Hace tiempo que no echamos un vistazo dentro de los vestuarios. Bueno, que no echo un vistazo con vosotros porque yo cada dos días me veo dentro del mio y no me quejo, buena compañía me rodea. Hace unos días vino un chico nuevo a la piscina. Joven, fuerte, musculado, con mini bañador turbo que escondía un buen paquete. Cuando terminamos y llegamos a la ducha, se quitó el bañador y no podía apartarle la mirada. Buenos huevos y buena polla, para más detalle totalmente depilados. Cada vez somos más los que gustamos de estar así de cómodos. Lo malo fue que la mía se fue endureciendo y si no termino rápido y me lio en la toalla termino con una erección del 15 en plena ducha. Con la toalla algo la pude disimular.
La ducha del vestuario de mi piscina es muy parecida a esta. LLegas y a me diréis si no se te anima la polla viendo tios así.
Charlamos, nos reimos, nos miramos, porque no nos engañemos siempre pillas a alguno mirandote o mirando a otro, mientras vemos como nos cae el agua por el cuerpo desnudo.
Y si justo en la ducha de al lado tienes al buenorro del momento, como estos, ya me diréis. La ducha es todo un placer.
Dan ganas de decirle: ¿te ayudo a enjabonarte?
Creo que a más de uno, por las miradas que te echa, no le importaría.
Igual que este que se apresura a taparse con la toalla en vista de que la cosa se está animando, me pasó a mi. No importa, no soy el único al que alguna vez en la ducha con tanto jabón, tanta agua caliente y tanto tío alrededor toqueteándose el paquete mientras se enjabona, se le ha engordado y endurecido la polla más de la cuenta a la vista de todos.