“De hombre a hombre”, hablemos de nosotros sin complejos, aprendamos de las mujeres ellas lo hacen sin ningún problema. A los tíos nos han educado para que no hablemos de nosotros mismos y mucho menos de nuestra cintura para abajo, “eso es cosa de gays”, nos dicen. Ser gay, bi o hetero es algo más que esto. Este blog seguro que le gustará a los gays, bienvenidos sean, pero también serán bien recibido los heteros. Interesa la opinión y la aportación de todos, más que la mía. Pónganse cómodos y disfruten estando entre iguales, entre hombres y hablemos “de paquete a paquete”.

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miércoles, 19 de octubre de 2011

BAJAR O SUBIR LOS PANTALONES

Como nos gusta unos pantalones a medio bajar dejandonos ver los calzoncillos. Creo que ya lo he dicho alguna vez, me resulta muy sexi el momento de abrir la bragueta y bajarnos los pantalones.


 O el momento de subirlos, ayudándonos con la mano a colocar bien el paquete dentro. Me parece esto más morboso que el ver a otro tío con las pelotas colgando.



 Hay veces que nos preguntamos, ¿cómo meto todo esto dentro del pantalón?...


... y lo más difícil de todo, ¿cómo disimulo esta erección?.


¿No os ha pasado, cuando estáis con otro tío que os lo imagináis de esta forma, o que tenemos que reprimir las ganas de decirle: bájate los pantalones?

Yo siempre me imagino como irá por dentro, qué calzoncillos lleva y como marca el paquete dentro de ellos.

martes, 18 de octubre de 2011

ILUSTRACIONES MUY SENSUALES

No perdamos el carácter artístico que desde el principio he querido que tenga este blog. Dediquemos nuevamente una entrada a ilustraciones con un alto contenido sensual y que nos permitirá jugar con nuestra imaginación.


 Ya he comentado en otras entradas lo sugerente que son estas imágenes. El artista tiene la libertad de jugar con su fantasía y nosotros con la nuestra.


 Me gusta como el artista dibuja a estos dos jóvenes mostrándonos como nos gusta sus paquetes, redondeados y rellenos sin exceso.


Seguro que muchos fantasearán con las imágenes del joven anterior, pero otros preferirán un macho peludo y bien dotado como este...


... o una malabestia de enorme pollón como este.


No sé a vosotros, pero a mi me gusta especialmente esta ilustración. Describe perfectamente ese momento de una buena corrida después de pajearnos a placer. Joder!, qué bien dibuja la polla aún palpitando y roja como el puño de la mano y los huevos apretados en el escroto arrugado por el orgasmo.


Este me recuerda a mi durmiendo. Siempre lo hago desnudo y como todos me llevo toda la noche empalmao.


Que podemos decir de estos tres amigos, bien dotados, ¿verdad?.


Estos dos me hacen mucha gracia. ¿Quién no se ha hecho alguna vez una paja salvaje sin importarle llenar de leche todo? Lo malo, como nos ha pasado y les va a pasar a estos, después hay que limpirlo, y hay manchas que nos delatan.


lunes, 17 de octubre de 2011

¿DÓNDE NOS MASTURBAMOS?

Por las encuestas últimas está quedando claro el gusto por masturbarnos. Nos gusta ese momento de máximo placer que tanto disfrutamos en la intimidad o en compañía otras veces.


Pero quiero plantearos una cuestión: ¿Dónde nos gusta pajearnos? o mejor aún ¿Cúal es el lugar o el momento más extraño en el que me la he machacado?. Aquí podemos ver algunos lugares que podríamos calificar de poco corrientes para estos menesteres.


Hacernos una paja sentados en el baño o como el anterior en la cama es todo un clásico. Esto lo hemos hecho y lo hacemos todos desde la adolescencia. ¿Cúantas veces nos han gritado desde el otro lado de la puerta: ¡termina ya! que tengo que entrar? y claro está, de nosotros no dependía el terminar, se termina cuando se termina, sin más.


Como he dicho hacerse una paja en la cama es de lo más normal, pero estaréis conmigo que no es tan normal grabarse un vídeo como hace este tío. Pero se hace, claro que se hace. Yo no lo he hecho nunca, pero tiene que ser un gustazo verse después.


Un lugar que, me dirán muchos, es el más raro en el que se la han machacao es en el trabajo. No me digáis que no tiene morbo abrirse la bragueta como estos en la oficina, sacarse la polla y hacerse una buena paja, la mayoría de las veces ante el ordenador. Disfrutando de unas sugerentes imágenes o, en otros casos, compartiendo paja con algún amigo cibernético. Así sí me he pajeao yo más de una vez. No en mi trabajo, porque sería imposible, pero en mi casa sí.




Ese momento de calentón en el que no nos da tiempo ni de bajarnos totalmente los pantalones es sublime. No podemos dejar de pajearnos, pero corremos el riesgo de terminar manchandonos hasta la corbata.



Está claro que no todos los trabajos son de oficina. Pero todos los trabajos son buen escenario para una buana paja


 Otro lugar bien placentero para machacarnosla a placer es el salón de nuestra casa o esa sala en la que nos relajamos y descansamos con una copa por delante, escuchando música o viendo la tele o lo que cada uno le guste hacer. Ese momento de relajación termina por empalmarnos y no podemos renunciar a una buena paja. Si estamos solos en ese momento no hay problema, pero de lo contrario tenemos el añadido morboso de que nos puedan pillar con las manos en la polla. Creo que esto lo hemos hecho todos, yo el primero.


Bueno prefiero la comodidad del sofá antes que sentarme en la mesa como este, aunque hay que reconocer que está de escándalo recién duchado, con la bata abierta y disfrutando de su polla y de esos buenos huevos que le cuelgan.





Un lugar que tiene su morbo para practicar sexo es la cocina, también utilizado por algunos para pajearse, yo el primero. A mi me parece maravilloso, por la mañana muy temprano, cuando todo el mundo esta en casa durmiendo menos yo, pajearme en la cocina tranquilamente mientras me tomo un zumo de frutas. La mayoría de las veces no llego ni a correrme, pero me deja entonado para todo el día. Os lo recomiendo.


Pero si hay un lugar en el que practicar sexo, y por lo tanto masturbarnos, es todo un placer es en plena naturaleza.


El placer de una paja en la naturaleza se multiplica por dos. Muchos sabrán de lo que les hablo porque seguro que como yo lo habrán hecho alguna vez. En mi caso más que en el campo o la montaña es a la orilla del mar. La tranquilidad de una playa desierta, el sonido del mar y el calor de la arena me pone a mil y sólo se me ocurre pajearme lentamente recreándome a placer en lo que hago.


Los que tengan la suerte de tener piscina privada en su casa seguro que nos dirán que ellos, al igual que este buen tío se la ha machacao en su tumbona o en el césped.


Hay muchos que les pone y les da mucho morbo los coches. Tanto es así que siempre que pueden disfrutan de una buena paja dentro de ellos. El aburrimiento de un largo viaje tiene muchas veces la culpa. La mente y las manos se nos van siempre al mismo sitio, al paquete.



Recuerdo un día que viajaba solo en mi coche. Llevaba un recalentón de muerte y no dejaba de sobarme el paquete. Tal calentón llevaba que terminé corriéndome dentro de los calzoncillos y del pantalón. Paré el coche, y como os podéis imaginar me limpié como pude intentando no traspasar los pantalones. No tenía ropa para cambiarme y no era plan llegar con una mancha sospechosa en los pantalones.


 Bueno, de los camioneros y de las fantasías con ellos podríamos dedicar no una entrada, todo un blog.

Ahora os toca a vosotros que nos contéis cuales han sido los lugares y los momentos más inoportunos en los que os habéis pajeado. No dudéis en dejar vuestros comentarios.

lunes, 10 de octubre de 2011

LA INTIMIDAD DE LOS VESTUARIOS. Dedicado a mi amigo Tamino

A mi amigo Tamino le pone mucho ver a los tíos cambiarse en los vestuarios, no me extraña, es verdad que tiene su puntito de morbo. Algo que los tíos, con lo pudoroso que somos para nuestras cosas, no haríamos nunca fuera de la intimidad del vestuario. 





En el vestuario nos parese que nuestro estado natural es la desnudez. Sospechamos del que está demasiado tiempo sin desnudarse. Pensamos: ese es un mirón, tarda en desnudarse porque quiere recrear la vista.


Las mujeres se meten dos, tres o las que haga falta en los probadores, en los servicios, etc, los tíos no, es raro hacer eso, nos mirarían como "raros". Pero, eso sí, en los vestuarios no pasa nada, nos desnudamos, nos quedamos en calzoncillos, nos jabonamos las pelotas mientras que el de al lado nos salpica de agua de lo cerca que está, no pasa nada.








Claro está que así debería ser siempre, dentro y fuera de los vestuarios. El comportarnos de manera natural entre nosotros no nos va a convertir en gays como piensan muchos. Ser gay es mucho más que todo esto, de ser así, por su manera de actuar, todas las mujeres serían lesvianas y, naturalmente, no lo son.

viernes, 7 de octubre de 2011

ACERCATE QUE TE LO VEA BIEN

Vamos a recrearnos en unos buenos primeros planos. Si lo que nos gusta es ver buenos paquetes para qué perder el tiempo si tenemos siempre alguno que no duda en fotografiárselo y ofrecérnoslo.






No sé vosotros pero yo no sé con cual quedarme.