Es curioso como al llegar a un nuevo año muchos se proponen nuevos retos y propósitos: Este año voy a dejar de fumar. Este año voy a estudiar aquello que siempre quise y no pude, o el más comúm, este año me apunto al gimnasio. Para los "curiosos morbosos" como nosotros esta es la mejor propuesta. Ver tipos nuevos por los vestuarios siempre está bien. Seguro que muchos de vosotros, por practicar algún deporte o pertenecer a algún gimnasio, se habrá encontrado en estos días con nuevos compañeros de vestuarios y duchas. Todo un placer, ¿verdad?. Es un verdadero placer verlos desnudarse por primera vez.
Descubrir como llevan los calzoncillos y como marcan o no paquete, es toda una aventura nueva y excitante.
Y no digamos ya el verlos con ellos quitados. Ver por primera vez esos culos, esos huevos y esas pollas nuevas para nosotros es un verdadero placer para todos los sentidos.




Los que tenemos la suerte de tener las duchas compartidas tendremos en estos días la grandísima suerte de poder disfrutar de nuevos cuerpos desnudos bajo el agua a nuestro lado.
Este momento de la ducha es, quizás, el más peligros de todos. Algo tan novedoso para nuestros sentidos puede terminar con una tremenda erección, sospechosa y vergonzosa.
Uno nota inmediatamente que la cosa se está animando más de la cuenta y de que va a terminar con una erección del 15. En ese caso solo cabe terminar inmediatamente la ducha y salir corriendo a coger la toalla. Sé de lo que hablo, a más de uno como a mi le habrá pasado. Aunque lo suyoo sería dejar que se empalme a placer y lucirla como en todo su explendor.
Con un poco de suerte todos se animan igualmente y se termina con una buena paja colectiva.
Y si no es con todos, al menos con el de al lado. Más de una vez he tenido junto a mi alguno al que de buena gana le habría pedido pajearnos mutuamente.
De todas formas seguro que no tendremos tanta suerte, nos tendremos que conformar con lo que vemos durante la ducha y después disfrutar con algo más de detalle cuando en la zona de las taquillas nos sequemos y nos volvamos a vestir. Todo un espectáculo, por cierto.
Bueno, ya nos contaréis como os ha ido con los nuevos del vestuario en este comienzo de año. En mi caso, alguno nuevo está llegando al mío y en algún que otro caso bien venido sea.
¡Que vengan más!