Ayer tarde, por casualidad, me encontraba sólo en casa. No es lo normal, los maduros casados como yo me entenderán. Muchos pensarán que allí estaba"calentón perdido manos a la obra", para una vez que estaba con algo de intimidad. Pues nada de eso, bueno, lo de calentón si, pero de "manos a la obra" nada. Tan sólo estaba revisando los últimos comentarios vuestros y pensando en vosotros. Estaba pensando: al igual que yo entonces, ¿cómo estáis cuando os quedáis solos?. ¿Cómo os gusta estar por casa?. ¿Cómo estáis ahora mientras ojeáis el blog?.
A mi me gusta estar lo más cómodo posible por casa: pantalón amplio de cualquier tipo, camiseta, o camisa suelta y zapatilla, chancla o zapato cómodo. Soy de los que cuando llego de la calle me tengo que quitar inmediatamente los zapatos y la ropa y ponerme otra cómoda.
Aunque os confieso que para mi lo ideal sería poder estar totalmente desnudo por casa.
Es fácil entender que no puedo. No tanto por tener a la familia alrededor, estamos acostumbrados al desnudo, como por la forma de vida. Somos de ventanas abiertas para disfrutar del exterior y los vecinos no lo entenderían muy bien.
A lo más que llego es a despojarme de casi todo en el verano, y con el cuento del calor estar por casa en calzoncillos y una simple camiseta.




Creo que esto ya os lo he contado antes. De todas forma os lo cuento de nuevo porque lo que estaba pensando es cómo estaríais vosotros en ese momento y, especialmente, cómo estaréis mientras ojeáis el blog.
Quiero pensar que los más afortunados estaréis en pelotas haciendo lo que os venga en ganas mientras leéis y disfrutáis de las imágenes.
Algunos, quiero pensar, que aún estando en el trabajo se han bajado los pantalones y disfrutan igualmente.
Lo que más me pone y me da morbo es pensar en las pajas que sin pensarlo hemos compartido frente al ordenador, en casa o en el trabajo...
... Cuanta corrida hemos tenido que limpiar de la mesa o del suelo de casa o del trabajo!
Puede que alguno haya tenido la suerte de que se le una algún compañero de trabajo. En este caso el morbo se multiplica por dos.
Yo a tanto no he llegado, pero solo en casa, os aseguro que disfruto del momento. Como seguro que lo estaréis disfrutando muchos de vosotros ahora.
¡No olvidéis limpiarlo todo, cochinos!