Hay veces en las que todo lo que te pasa se va relacionando. Os preguntaba por las encuestas y el otro día me acordaba especialmente de una de las primeras. Os cuento. Días atrás llevaba un pantalón que me marcaba de manera especial el paquete. Es lo que tiene las prendas más frescas que llevamos en este tiempo y esa moda que tanto nos gusta de pantalones con talle muy bajo y más o menos ajustados.





Reconozco que me gusta llevarlos. No soy de los que esconden sus formas y con ellas su masculinidad. Tenemos lo que tenemos entre las piernas al igual que las tías tienen tetas y ninguna las esconde, forma parte de su identidad femenina. Y por qué os cuento todo esto, porque veía como se cumplía lo que habíamos comprobado en aquella encuesta: que todos los tíos, y digo TODOS, miramos los paquetes de los demás. Era curioso como en el trabajo, por la calle o desayunando en la cafetería, todos los tíos que se daban cuenta de ese detalle de mi indumentaria me miraban el paquete. En algunos hasta se les notaba la cara de una cierta envidia por mi valentía o por mi volumen, aunque tampoco es para tanto, y a otros hasta su agrado por lo visto y su disfrute. Pero lo que era curioso es que prácticamente ninguna mujer bajo la mirada para echarme un vistazo a la bragueta. Sí, las mujeres pasan de nuestros paquete, los tíos no. Todos, sí, todos estamos interesados en nuestro paquete y en el de los demás, para compararnos, para disfrutarlos, o para envidiarlos, en algunos casos más por la valentía de mostrarlos con orgullo que por otros motivos.


No entiendo ni entenderé que un tío diga que no se pondría nunca un pantalón así porque se le marca el paquete, o que esté siempre intentando ocultar o disimular lo poco o lo mucho que se le marque. Es como negar parte de nuestra identidad. Lo veo también en la piscina cuando voy a nadar. Pocos somos los que usamos bañadores de natación tipo slip, la mayoría usan tipo bóxer y los hay hasta que los llevan de bermudas de tela, no se como se puede nadar con eso.



A todos se les va las miradas a los que somos más atrevido y no nos importa marcar paquete y alguno hasta me ha comentado alguna vez: "un día me voy a comprar un bañador como los tuyos". Como si fuese un imposible. Ponen de escusa que si están más gordos, que si la barriguita, que si yo no tengo cuerpo para eso,... Pamplinas!! se tenga el cuerpo que se tenga siempre hay un modelo con el que sentirse bien, marque más o marque menos el paquete, se tenga más o se tenga menos paquete. Si al final vamos a mirar con cara de envidia o de deseo el de los demás. Porque repito, al final todos, todos, estamos pendiente de los paquetes ajenos.