El otro día en las duchas de mi vestuario había un tío que no hacía más que agacharse para lavarse bien las piernas y los pies y de camino nos mostraba su culo y nos enseñaba los huevos por detrás. Yo creo que no era casual, que lo hacía queriendo.
Cuando veo algo así sólo me dan ganas de acariciar esos culos, y metiendoles la mano entre las piernas, agarrar con fuerza esos huevos colgones y sentir su peso y su calor en mis manos ...
... para después ...
... y terminar como es debido y es su deseo y el mío.















































