“De hombre a hombre”, hablemos de nosotros sin complejos, aprendamos de las mujeres ellas lo hacen sin ningún problema. A los tíos nos han educado para que no hablemos de nosotros mismos y mucho menos de nuestra cintura para abajo, “eso es cosa de gays”, nos dicen. Ser gay, bi o hetero es algo más que esto. Este blog seguro que le gustará a los gays, bienvenidos sean, pero también serán bien recibido los heteros. Interesa la opinión y la aportación de todos, más que la mía. Pónganse cómodos y disfruten estando entre iguales, entre hombres y hablemos “de paquete a paquete”.

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jueves, 19 de abril de 2012

UN REGALO PARA TODOS

¡MIRAD LO QUE HE ENCONTRADO NAVEGANDO POR LOS MARES DE INTERNET!


Bonita foto, ¿Verdad? Creo que es el mismo tio de la que ya vimos en una entrada anterior. Igual que la otra creo que sería un magnífico fondo de pantalla para este verano.

¡OS LA REGALO!

¿USTED PARA DONDE CARGA?

En la entrada del 16 de abril (TOCARSE LOS HUEVOS) Merlìn dejó el siguiente comentario
Hola Leonardo: Como siempre, cachondísimamente cachondo tu blog. Una pregunta, ya que lo mencionas en el post: ¿Cómo te colocas tus delicias en el bóxer? ¿Lateral? ¿Apuntando al ombligo? ¿En su caìda natural? Perdona, pero me diò morbo pensarlo. A ver si nos lo cuentas en un post.  Besos. Lo primero darte las gracias por tu comentario y segundo también darte las gracias por plantear una idea para la entrada de hoy. Creo recordar que en alguna de las primeras entradas ya salió este tema, pero no tengo inconveniente en volver a comentarlo. es muy curioso como cada uno tiene una manera de colocarse el paquete dentro de los calzoncillos y de los pantalones. Igual que cada uno tenemos nuestras preferencias a la hora de vestir en general. Antes cuando te hacían un traje a medida el sastre al tomarte las medidas del pantalón siempre preguntaba: ¿Usted para donde carga? o ¿Usted para donde calza? Según lo directo que quisira ser. Especialmente si notaba que los calzoncillos que gustabas usar eran los gallumbos clásicos de tela que te deja el paquete colgando para la derecha o para la izquierda. Alguno sabrá de lo que le hablo porque, como a mi, algún traje le habrán hecho a medida y, como a mi, le gustará llevar en algunas ocaciones este tipo de calzoncillos, que dicho sea de paso no hay nada más sexi y morboso que vestir un traje que unos de algodón blanco sintiendo y marcando paquete sobre el muslo izquierdo.    En mi caso, para esto soy de lo más clásico, "cargo" o "calzo" a la izquierda.  
   Ocurre que hoy en día la mayoría usamos calzoncillos tipo boxer pero ajustados o slip y en ese caso ya no es tan relevante que el sastre tenga en cuenta en las medidas del pantalón nuestra preferencia a la hora de colocarlo todo dentro.
Además con el tipo de pantalón actual, más ajustado y bajo de cintura los gallumbos tradicionales son un poco incómodos. Con los boxer ajustados soy tan puñetero y delicado como con el resto de la ropa. Mi mujer me dice que soy un "maniático", Todo tiene que estar perfecto y en su sitio. ¿Como traducir esto a los calzoncillos? Pues muy facil, No puedo llevar unos cualquiera. Paso directamente de los gallumbos de tela holgados llevando los huevos y la polla colgando a la izquierda ... ... a los boxer más ajustados, de corte perfecto para que nada se mueva dentro prescindiendo de los slip, que ya he dicho muchas veces que no me gusta usar pero sí ver y que algún día me haré con vosotros un psicoanálisis y os contaré el porqué. Por eso no aguanto tampoco los boxer esos que han sacado ahora de microfibra sin costuras. No tienen corte ni forma ninguna. Lo único que hacen es aplastarte el paquete entre las piernas y la polla no sabe para donde colocarse. Además se ponen grandísimos a los tres días. Me gustan los que tienen la parte del paquete perfectamente definida, con sus correspondientes cortes, que recogen, levantan y colocan cada huevo y la polla en el lugar deseado,como un sujetador de mujer hace con sus tetas. En ese caso me levanto y coloco los huevos fuera de posibles "estrujamientos" de los muslos y la polla, aunque de manera natural me carga a la izquierda,   me gusta dejarla hacia la derecha, os lo recomiendo, llevarla hacia el lado contrario del natural vuestro. Se marca más paquete y la sentiréis especialmete, siendo una sensación algo excitante.     Lo que no puedo es llevarla hacia abajo con los boxer ajustados, como es muy normal, por lo que veo, ahora.
 
 
 Se me dobla el capullo y me aplasta los huevos. No hay nada más incómodo. Especialmente si te empalmas en ese caso sólo quiere salir por arriba o, como me ocurre a mi, curvada hacia la izquierda como a este. 
Cuando en la piscina me pongo el bañador me lo coloco igualmente, los huevos bien levantados y la polla, en este caso, la dejo para la izquierda. No es plan llevarla a la derecha y excitarme más de la cuenta ...
 
 ... me ocurriría como a éste, se me saldría por arriba, mi bañador es "primo hermano" del suyo.
Merlín creo que tu curiosidad, con toda esta explicación, queda saciada y seguro que la de muchos más. Es curioso eso de como cada uno se coloca el paquete, se podría hablar mucho de comodidad y preferencias. Crfeo que podría ser un interesante tema de debate o para una encuesta. Lo pensaré. Pensadlo vosotros.

martes, 17 de abril de 2012

MADUROS COMO YO

Hace tiempo que no dedico una entrada a los mios, a todos esos maduros de "cuarentaitantos", con los que me identifico y me gustan ver y disfrutar especialmente. La juventud es un grado, pero la madurez me pone, nos pone especialmente. Me consta que sóis muchos los maduritos que entráis en el blog a diario, muchos a escondidas, como yo por su condición de casados y hasta de heteros. Algunos me mandáis email y comentáis en el blog, os lo agradezco, pero me gustaría que fuesen más. Me gusta la opinión y poder hablar con mis iguales de todo esto.
Así pienso que sóis y, también, así os veo a muchos, o me gustaría veros.


Cuando estoy junto a otro tío como yo, charlando, tomando una copa o en el trabajo no puedo evitar imaginarmelo así por su aspecto y fisionomía intento imaginar como será desnudo, como tendrá el paquete.



¿Será como estos, con buenas pollas maduras, gordas y pesadas?




¿Será más o menos descuidado con el vello corporal?



¿Tendrá buenos huevos colgones, esos que hemos descubierto que teníamos pasados los trentaitantos?





Y lo que siempre me plantéo es: ¿Será éste uno de los seguidores de mi blog?




 ¿Con cuantos me habré cruzado o, incluso, habré estado sentado sin saber que era uno de vosotros?



 Y vosotros, os imagináis si alguna vez ese tio tan normal con el que habéis estado sentado, compartiendo una copa, la charla, un baño en la piscina o hasta el trabajo os hubiera dicho: yo soy Leonardo, el autor del blog que sigues a diario.




Algunas veces he notado como alguno me ha mirado con esa expresión de: yo a este lo conozco de algo. Y un escalofrío me ha corrido por la espalda al pensar: me ha descubierto, este es uno de los míos.


De todas formas no me faltéis, seguir así, disfrutando del blog, acompañándome en esta aventura y dejando que la imaginación y el morbo añadido que toda esta situación nos proporciona nos invada. Yo seguiré pensando que ese tío que todos los días desayuna junto a mi en la cafetería y que promete un buen paquete maduro, eres tú.

lunes, 16 de abril de 2012

TOCARSE LOS HUEVOS

Es curioso como se encadenan las cosas a lo largo del día. hoy me he levantado con unas ganas irremediable de de sobarme los huevos. Estaba en la cocina tomándome un zumo de naranjas y no podía dejar de tocarmelos y sentirlos calientes en mi mano.


Pensé que hoy le dedicaría una entrada a esto de tocarse el paquete y especialmente los huevos. Además es un tema de entrada que sé os gusta mucho. Pués lo curioso, y por eso comencé diciendo lo de encadenarse las cosas, es que cuando venía para el rabajo paro en un semáforo y un tío que estaba esperando para cruzar tenía la mano metida por la cintura del pantalón vaquero y se tocaba el paquete. Se dio cuenta que lo estaba mirando pero no le importó cruzó con la mano metida. Yo era el único coche y él el único que cruzaba. Creo qeu le gustava que lo viese tanto como a mi verlo. 


Después más adelante dos jóvenes que caminaban, seguro que por la edad a la universidad, hablaban tranquilamente y uno de ellos se echó mano al paquete para, en ese gesto tan normal en muchos, recolocarselo bien dentro de su jean.


¡Joder! pensé. Está claro que hoy es el día de tocarse los huevos. En ese momento estaba parado por el tráfico junto a una obra y me veo a unos obreros a los que no me habría importado a mi tocarles en este caso el paquete.


Está claro que el destino quería que la entrada de hoy no fuese otra más que esta. Y lo que yo creo que está más que claro es lo que nos gusta tocarnos los huevos y lo que nos gusta verlo cuando otro lo hace.


 ¿Cómo resistirse a mitrar cuando, por ejemplo, estamos en la playa y alguno se mete la mano para colocarse bien el paquete dentro del bañador?

 

Me gusta cuando ocurre esto mismo en el vestuario de la piscina. Aunque, es curioso, en esto no hay unanimidad. Hay muchos que se suben el bañador o los calzoncillos y no se preocupan lo más mínimo de como haya quedado todo dentro. Yo no puedo, Tengo que meterme la mano y acomodarme el paquete dentro, y veo que muchos hacen igual, aunque algunos no. No se si porque no les importa como les quede o porque les da verguenza hacerlo en público, si temos en cuenta que, normalmente, estos mismo se visten tan rápidos y hacen todo lo posible para no enseñar nada. De todas formas es un placer ver a los que lo hacen y lo que lo hacemos notamos que los demás nos miran de reojo como nos lo colocamos.


Me gusta también los que tienen esa costumbre de meterse las manos en la cintura del pantalón, como este. Estás en una reunión, charlando con amigos o tomando alguna copa y si alguno tiene esta costubre se agradece. Notas que todos lo miran y notas que él lo sabe.

Otra cosa es cuando un tio te hace este gesto.


Está claro lo que hace y porqué lo hace.


Y que nos lo hagan muchas veces, ¿Verdad?


Y lo bueno sería que después nosotros pudiésemos hacer esto, y el placer ya sería completo.

sábado, 14 de abril de 2012

UN DÍA DE COJONES

Hay días en los que uno se levanta con un capricho especial, con una idea fija en la cabeza, o con un deseo irremediable. Hoy, desde que me levanté, me apetece ver unos buenos huevos ya sabéis que me pone casi más que ver una buena polla. Me da igual que sean colgones, apretados, torneados, pequeños o grandes. Me da igual, Sólo quiero verlos. Con todos los tios con los que me he cruzado o he estado desde esta mñana he pensado y me he imaginado como los tendrán, me los he imaginado enseñándomelos. Este seguro que peludos y pequeños, este otro afeitados y bien torneados, aquel compañero seguro que le cualgan pesados y voluminosos, el otro buenos huevos de oso peludo, gordos y apretados ...
¡Cómo me hubiese gustado que esto fuese verdad! Me conformaré con vérselos a estos. Además, como puedo, se los veré como más me gusta, por detrás, que apetece más meterles mano y acariciarlos o agarrarlos con fuerza hasta sentirlos como se estruja uno contra el otro dentro de la mano.
Haced como yo, disfrutad de ellos mientras os acariciáis o apretáis con una mano los vuestros.

 ¡Joder! ¡Que buenos huevos! Bien gordos. Están pidiendo a grito agarrarlos a mano llena.


Estos, ya que se puede de colgones que son, los agarraría uno a una mano y el otro con la otra. A dos manos, masagearlos lentamente, sintiendo como se contraen de placer.


 Peludos y suaves al tacto. Todo un placer.


 Ya me gustaría a mi que más de uno en el vestuario cuando se agacha lo hiciese de esta forma. Más que acariciarlos o agarrarlos, esta imagen me sugiere hacer otra cosa mucho más placentera, para mi, y seguro que para él. Se los acariciaría con los golpes que le darían los mios.


 
No me digáis que no dan ganas de sopesarlos en una mano para sentir su volumen y después agarrarlos con fuerza y no dejar que se contraigan y suban por el placer.


 Demasiado peludos para mi gusto, pero igualmente apatecible acariciarlos.


 Como estos, pero antes le pediría que se quitase los calcetines.

 A este, desde atrás, los huevos se los agarrraría con la mano por delante, ya que es evidente que está preparado para otra cosa por detrás


Buen culo, buenos huevos, buen capullo. Es como una de esas esculturas que uno no puede dejar de pasr la mano por toda su supeficie. Yo a este le pasaría la mano, la lengua y algo más.

 Este me recuerda algún vecino de sombrilla y toalla de la playa, a los que más de una vez me han dado ganas de acercarme y meterles mano a esos huevos estrujados contra la toalla.

Seguro que os han gustado tanto como a mi. Además hemos matado dos pajaros de un tiro, también hemos disfrutado de buenos culos