Hoy tengo ganas de compartir con vosotros unos buenos paquetes, de esos que tanto nos gustan, de los que nos hacen fantasear y de los que hacen que se nos ponga morcillona y nos babee la polla mojándonos los calzoncillos como a este.
Podrían ser paquetes enfundados en unos calzoncillos blancos, ajustados y bien apretados, que no dejen sitio para todo lo que llevan dentro.
Pero no quiero que sean paquetes así, los quiero sin calzoncillos, quiero ver bien su interior, quiero recrearme en cada arruga de la piel, en cada vena que se marque y en esos huevos que tanto me gustan. Quiero, además, hacer algo que ya hice una vez porque me lo pidió uno de vosotros, y es explicar por qué entre tantas imágenes elijo cada una de estas. Qué me gusta, qué me pone y en qué me fijo de ellas.
Empecemos, esta es buena para comenzar.

Casi puedo sentir el peso de esta polla colgando sobre los huevos estrujados en la bragueta del pantalón.Me gusta como se marca el capullo dentro del prepucio.
Perfecta esta polla relajada y descapullada. Ese detalle me encanta, como a mi me gusta llevar la mia siempre. Los huevos prefectos también, recubiertos de un suave vello.
Me gusta la normalidad de este paquete que nos enseña bajándose el slip. Es el tuyo o el mio.
Esta polla tiene un morbo que no puedo dejar de mirarla, desde ese capullo hinchado, pasando por esas venas marcadas bajo la piel arrugada en su base anunciando una erección sublime. Como sublimes son también sus huevos.
Como esta, asomando entre todo ese vello, con la piel arrugada asomando el capullo como una fruta madura y como maduros se adivinan esos huevos peludos. Me gusta, y eso que yo no soy muy dado al vello abundante.
De estas dos fotos me gusta esa oscuridad de penumbra, ese vello descuidado, esa pollas de piel oscura que huelen a macho, esos huevos apretados y rojos buscando un lugar entre los muslos
Como este paquete relajado, con esa postura que tanto nos gusta al sentarnos de apoyar una pierna en el asiento estrujándonos los los huevos entre los muslos. Me gusta, como me guata esa polla que se esconde y que dan ganas de ayudarle a salir de su capullo.
Mirad que parecidas estas tres fotos y que paquetes tan distintos. Me gustan esas piernas abiertas que dejan descansar esos huevos maduros y esas pollas experimentadas en dar placer, gordas y pesadas. esperando sin prisas a que las reanimen y se pongan nuevamente en marcha.
En esta última hay un detalle que me pone especialmente, y es ver como descansan esos huevos sobre el asiento. Es un verdadero gustazo cuando sentado desnudo te relajas y terminas sintiendo como tus huevos terminan apollados sobre el asiento
Creo que estas fotos no necesito comentarlas ni justificar el por qué las he elegido. Esos huevos se merecen esto y mucho más. ¿Os gustaría tenerlos en vuestras manos? A mi sí.

Y hablando de tener en las manos. Mirad como se agarran estos el paquete, me gusta. Nos gusta agarrarnos así los huevos y la polla, apretarlos con nuestra mano.
¿Quién no hace esto cuando esta bajo la ducha? Es un placer sentior como se resbalan entre nuestos dedos con el agua y el jabón.
Me gusta la delicadeza angelical con la que éste sostiene en su mano el capullo. Parece frágil, delicada, que se fuese a rompre.
Fijaros en esta polla, qué delicia, morcillona pero relajada sobre el muslo y sobre todo ese vello tan masculino. Me gusta como el capullo se está abriendo paso entre los pliegues del prepucio.
Es evidente el por qué he elegido esta foto. Ese capullo apuntando hacia arriba se merece toda nuestra admiración.
Y ya que hablamos de capullos que apuntan al norte, ¿por qué no pasamos a disfrutarlos como es debido?
Pollas como estas, asomando duras como maderos, por las braguetas de los pantalones me parecen algo de un morbo exagerado. Fijaros en la anterior, en esos huevos negros y arrugados por la excitación y esas venas marcadas. Me gusta demasiado.
Como me gustan estas dos, que sin necesidad de tocarlas las imagino duras como piedras aunque calientes y suaves.
Fijaros en estas dos, qué buenas y qué diferentes son. La de arriba curvada a la izquierda, como la de la mayoria de nosotros, con ese contraste de tonos en la piel y los huevos ligeramente colgones. Y la de abajo apuntando perfectamente al frente, con los huevos contraidos por el placer. ¿Nunca se os han subido tanto los huevos que duelen? Me gusta cuando en algunos veo que casi se les vienen tan arriba que casi dejan la polla debajo. Me dan ganas de bajárselos con mi mano y agarrárselos fuertemente para que no sigan subiendo.
¿No os dan ganas de coger esa ramita y con ella hacerle cosquillas en los huevos y en el capullo hasta que se corra de placer? A mi sí, y lo que más me gustaría es que me lo hicieran a mi.
Mirad que tres ejemplares, Sin palabras te dejan, ¿verdad?. Como casi sin huevos visibles le deja al primero tanta excitación...
... y como le aplasta el peso de esta polla, brillante y reluciente, los huevos. Fijaros como las dos fotos son el mismo paquete visto desde dos perspectivas diferentes. Maravillosa.
Creo que visto lo visto ya sólo tenemos ganas de echarnos mano al paquete como estos que veremos ahora.
Me gusta este paquete, bien cuidado, con el vello recortado, con esa jugosa polla y esos huevos bien marcados, especialmente ese huevo izquierdo que se le aprieta en la base de la polla y dan ganas de bjarselo con la boca.
Mirad esta polla y esos huevos aplastados en el asiento, como se la agarra el tío colocandola en perfecta posición para que en buen culo amigose siente sober ella penetrándolo suavemente pero hasta el fondo.
Que esta polla y estos huevos me gustan por si solo es evidente, pero lo que mas más me gusta de esta foto es esa mano colocada bajo el culo intentando colocar los dedos en el lugar preciso para un momento de placer sublime.
Mirad como éste sabe hacerlo bien. Mirad como sabe donde debe apretar y como hay que agarrar el paquete para que la polla reviente de placer.
¿Qué nos está diciendo este tío con ese gesto y esa manera de agarrarse la polla? Yo lo tengo claro, dejala como está, agarrala bien y cierra los ojos, que ya sabré yo lo que hacerte.
Un poco de agua para refrescarnos a estas alturas no nos vendría mal. No he tenido la suerte de tener a mi lado a ninguno en la ducha del vestuario empalmado mientras nos duchamos, pero aun sin estarlo ver caer el agua por sus huevos y sus pollas mientras nos duchamos es todo un placer.
Pero no nos distraigamos de nuestro proposito de disfrutar de buenos paquetes.
¿Qué decir de éste? Realmente fantástico. Uno de los nuestros, nada de super polla de modelo porno. La justa medida, curvada a la izquierda como manda la tradición, y esos huevos bien prietos y arrugados que no permiten cerrar las piernas. Me gusta.
Como me gusta esta otra. Recortada y bien gorda, nada de excesos, pero perfecta.
¿Podéis dejar de mirar esta polla? ¿Verdad que no se puede? Ese capullo rosado y suave os está llamando. Me gusta, como me gusta sus huevos, tan rosados y apetitosos como su polla.
Mirad esta imagen, parece tallada en granito. Bien dura debe tener la polla y los huevos, mirad como se confunden con ella en la base, pero mirad de que manera tan deliciosa se marcan. Dan ganas de pasarle suavemente la lengua desde el perineo hasta la punta del capullo y aprovechando la saliva penetrarlo suavemente.
¿He dicho suavemente? ¿Qué tendríamos que decir aquí? No se me ocurre ningún calificativo, esto no tiene nombre!! Sólo quiero tocarlos, lamerlos, chuparlos, ... y no sigo porque me voy a correr antes de tiempo.
Y ya que la cosa va de huevos aprovechemos tambien estos, colgones, pesados y esperando que alguien los excite ¿Sabríais como hacerlo? Yo sí
No tengo dudas de que a estas alturas estais babeando tanto como yo, que nos está pidiendo sacarla de los calzoncillos.
Vamos a dejarla que gotee lentamente, con ese cosquilleo tan sublime que se siente cuando sale ese primer líquido preseminar.
A quien no lo haya hecho nunca, le recomiendo que lo recoja con un dedo y lo pruebe. Su sabor dulzón te excitará aun más.
Y después de todo, sólo nos queda corrernos de puro placer. ¿Nunca os habéis corrido como estos sin haber llegado a masturbaros, sólo por la excitación acumulada? Yo sí, muchas veces.
Qué relajado se queda uno, y que sensación mmás placentera por muy pringados que terminemos.
Ya todo nos da igual. No nos importa que nos chorree por las manos, ...
... por la polla y los huevo.
Sólo habrá que limpiarse, aunque algunas veces nos gustaría dejarlo todo como está.
