“De hombre a hombre”, hablemos de nosotros sin complejos, aprendamos de las mujeres ellas lo hacen sin ningún problema. A los tíos nos han educado para que no hablemos de nosotros mismos y mucho menos de nuestra cintura para abajo, “eso es cosa de gays”, nos dicen. Ser gay, bi o hetero es algo más que esto. Este blog seguro que le gustará a los gays, bienvenidos sean, pero también serán bien recibido los heteros. Interesa la opinión y la aportación de todos, más que la mía. Pónganse cómodos y disfruten estando entre iguales, entre hombres y hablemos “de paquete a paquete”.

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viernes, 22 de enero de 2016

AQUELLOS SETENTA Y OCHENTA

La muerte inesperada de nuestro admirado David Bowie me ha hecho recordar aquellos años setentas y ochentas. Los setenta de mi adolescencia y los ochenta de mi juventud. Los de mi edad sabéis de lo que os hablo.

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No sólo me ha hecho pensar en la música que oiamos, también me acuerdo de como vestíamos, del sentido estético, de los gustos y de la moda. De todas formas mirar atrás sólo sirve para darnos cuenta de que todo está ya inventado, de que sólo son vueltas de tuerca a una misma idea, de que nadie se crea original. Ya alguien inventó lo que tu crees que es idea propia.
No sólo hemos cambiado en estas cosas, también hemos cambiado en la facilidad de acceso a todo. Antes acceder a la música que nos gustaba no era fácil, había que esperar que que ese disco nuevo llegara a las tiendas de música, había que comprarlo y había que llegar a casa para ponerlo en el tocadiscos. Ahora lo buscamos en internet y ya lo tenemos sonando en nuestra habitación. 
Qué difícil era antes acceder a otra de las cosas que más nos gustaba y nos sigue gustando. Ahora si queremos distraernos disfrutando de unos buenos paquetes, buscamos en internet y terminamos por aburrirnos de tanta oferta a nuestro alcance, pero antes, en esos setenta y ochenta la cosa era mas difícil. Revistas pornos había, pero si las de temática hetera ya era complicado acceder a ellas no quiero ni pensar las de temática gay. Seguro que más de uno de vosotros podría contar miles de anepdotas de cómo y dónde podía deleitarse con unos buenos paquetes.
Yo en aquella época de juventud no era consumidor de revistas porno, sólo alguna vez caía alguna en mis manos, olvidada, perdida o escondida en casa de algún amigo. Reconozco que no sólo me interesaban las tetas de las tías. Si aparecía sexo explícito con algún tío en plena acción, la imagen me parecía más interesante. Para seguir viendo buenos paquetes sólo tenía la posibilidad de tener la suerte de encontrar algún anuncio de calzoncillos en las revistas del corazón o de moda y fantasear con sus paquetes.
¿Triste, verdad? pero era lo que había.
Echemos un vistazo a esos setenta y ochenta vividos y muchas veces añorados.































¿Todo tiempo pasado fue mejor?

viernes, 8 de enero de 2016

OIR, VER Y CALLAR

Espero que hayáis pasado unas felices fiestas y que la entrada en el nuevo año hay sido como os merecéis. He visto que mi felicitación de Navidad y del nuevo año os ha gustado. Me alegro. No sabía con qué felicitaros este año y después de mucho pensar decidí que para qué buscar más si yo mismo tenía lo que más os podía gustar. Lo dicho, me alegro de que os haya complacido y gracias por todos vuestros comentarios.

Ya estamos en el nuevo año, que mejor que comenzarlo con lo que más nos gusta: disfrutar de buenos paquetes. Paquetes redondeados, apretados, calientes, jugosos, sudorosos, peludos, rasurados, enjaulados en sus calzoncillos y apretados en sus estrechos pantalones o liberados, relajados, excitados, chorreando placer o esperando a que se lo den. Sí, paquetes, en todas sus variantes, colores, olores y sabores.

Empecemos por todo un clásico. Un contorneado y viril paquete dentro de unos jeans.


Perfecto, maravilloso, con esa pequeña correa que le aprieta y marca aún más. Ya con este hemos abierto boca, y de qué manera.

Pasemos ahora a otros que también nos gusta mucho. El maravilloso mundo de la ropa interior blanca.
Este slip dejándonos ver ese vello púbico tiene un morbo añadido. Nos está diciendo que dentro hay una polla no muy grande pero deliciosa y unos jugosos huevos apretaditos y calentitos dentro de todo ese desbordante vello.



¿Y estas dos pollas marcadas en esos calzoncillos, dura y venosa la primera y bien gorda y apretando los huevos la segunda? A mi me hacen tocarme la mía que ahora está igual dentro de mis calzoncillos.


Mirad como estoy, como creo que estáis todos vosotros ahora. Si se me va a partir por falta de espacio.


Es que llega un momento que ella misma busca salida por arriba y como un animal amaestrado abre el elástico de la cinturilla y sale a respirar, y más con esos slip tan minúsculos que tanto nos gusta llevar.


 La de este tío saliendo por la cinturilla de los calzoncillos me tiene fascinado. ¿No os gusta cuando se pone así y sentimos el calor del capullo en el pliegue de la ingle?

Yo creo que mejor será decirles que nos dejen ver su interior, que lo liberen, que nos den y se den ese placer.


Así, despacio, tampoco hay que correr, las prisas no son buenas.


Joder!! lo que escondía éste bajo ese slip azul. Cómo le aprietan los muslos los huevos y se los descolocan!! Y qué polla!! que se quede así todo el día, déjanos verte y deleitarnos tranquilamente.


Tío, con esa polla que asoma es normal que no lleves calzoncillos, ¿Para qué? mejor dejarla libre dentro del pantalón. No quiero ni pensar como se le marcará ese paquete con el pantalón subido.
Hablando de pensamientos. ¿Qué pensáis de esta polla que nos enseña el amigo, colgona, venosa y cabezona? Sólo le recortaría un poco el vello para disfrutarla totalmente.



Y para disfrutar tenemos a estos dos con su polla apuntando al frente. La primera a medio descapullar, asomando el capullo bien caliente.


Y la de éste bien descapullada, como a mi me gusta, y para gusto esos huevos que le cuelgan. Daría cualquier cosa por sentirlos en mi mano, y en mi boca, por qué no.
Ya puestos, fijaros en este paquete. Bien recortadito el vello, huevos gordos y bien apretados y una jugosa polla gorda en su base y fina en el capullo. ¿Se os ocurre que podemos hacer con todo eso?


¿Qué queréis que os diga de esta maravilla de la naturaleza? Si no la estáis viendo entera pasadla poco a poco y entenderéis de lo que os hablo?


Habéis visto de lo que os hablaba. No sé que me gusta más si esa polla tiesa como un palo o esos huevos tan gordos. Se les ve con la experiencia suficiente como para matar de placer a cualquiera que se le presente.
Y buen placer también tiene que dar esta polla que se adivina joven y dispuesta aprender todo lo que pueda.


Es curioso como cuando estamos muy excitados los huevos se contraen tanto que a veces se confunden con la propia polla y parece que han desaparecido.
No le ocurre lo mismo a éste que a pesar de su buena polla morcillona los huevos aún le cuelgan. Ahora es el momento idóneo para saborearlos dentro de la boca.


Y hablando de boca, estas cuatro fotos creo que no es necesario que os las comente, hablan por si solas, y nos dejan la boca echa agua...





... echando agua como el paquete de este que acaba de ducharse.


Pero no nos distraigamos con la bonita polla y los húmedos huevos de este tío. Sigamos disfrutando del placer de contemplar buenos ejemplares duras como piedras y apuntando al cielo.


Perfecto ese capullo rojo como un tomate y esa curbatura ideal para encajar y dar placer cuando se folla.


Y tampién perfecta ésta con su capullo pidiendo que lo liberemos suavemente y nos sorprenda aún más


¿No os gustaría jugar con los huevos de este tío, suaves y casi perdidos por la excitación? A mi sí.


Vamos a terminar con este paquete que roza la perfección. Disfrutarlo y soltar vuestra imaginación. Fantasead todo lo que queráis, imaginad y haced lo que os plazca. Aquí sólo oimos, vemos y callamos.